Corregir un libro: lo que necesitas para enganchar al lector

Publicado por Ana Azuela el 26-jul-2017 13:42:11

 

Hoy, la creciente tendencia de la autopublicación ha impulsado a los autores a tomar el control de su carrera. Luego de poner el punto final, es natural que se uno se pregunte qué sigue y qué hacer antes de publicar su obra. Aquí hablaremos sobre una fase muy importante que puede ser un poco intimidante: la corrección de un libro. Hacer una buena revisión del texto es fundamental por dos razones: la primera, es el secreto para ofrecer una lectura amena, limpia y entendible; y la segunda, te dará la confianza para publicar un libro en internet, pues estarás seguro de que no tiene errores ortográficos ni fallas de redacción que podrían ensuciar tu estilo.


Corregir un libro es esencial para su publicación en línea

 

Debes tener en cuenta que corregir un libro es un ejercicio de paciencia y concentración. La lectura pausada toma tiempo, pero créenos, valdrá la pena. No te preocupes si tienes que borrar párrafos enteros (o páginas). El lector siempre preferirá un argumento contundente y conciso antes que un texto rebuscado y extenso. ¿Listo para empezar?

 

Toma una pausa

Sí, sabemos (y entendemos) que no quieres soltar tu libro, pero debes hacerlo. Para corregir un libro necesitas poner cierta distancia. Piénsalo así, para ver un paisaje completo, tenemos que dar varios pasos hacia atrás. Esto significa cerrar tu archivo y no abrirlo hasta haber descansado un poco. Si bien no existe una medida establecida, 3 semanas pueden ser suficientes para despejar la mente y regresar con una visión más objetiva. Mientras tanto, lee sobre otro tema, viaja, pasea y aleja la mente de tu libro y sobre todo, ¡disfruta este descanso! Te lo mereces.

Ahora que has descansado y renovado fuerzas, vamos a la escritura. Para comenzar, te recomendamos que conozcas los tipos de errores que un corrector profesional revisa. Estos son algunos puntos que convendría muchísimo que tomarás en cuenta al momento de corregir un libro:

 

Signos de puntuación y ortografía

Cuando estamos en un momento de inspiración, queremos sacar todas las ideas lo más rápido posible y plasmarlas en la página. Esto no tiene nada de malo, y a veces, hasta omitimos algún punto, acento o paréntesis. Estamos en el momento perfecto para corregir esto y pulir el manuscrito. Para hacerlo, te recomendamos visitar el sitio web de la Real Academia Española (RAE), en donde podrás revisar la correcta conjugación de los verbos en español y cómo se acentúan las palabras.

Si tienes dudas sobre cómo usar los signos de puntuación, (comas, comillas, puntos) te dejamos este artículo de la RAE con ejemplos y explicaciones sobre el uso de cada uno de ellos. Si quieres ver más herramientas para autores que te ayuden a escribir mejor, da clic aquí. 

 

Ambigüedades

¿Te ha pasado que acabas de leer una frase y no tienes claro quién hizo qué? Esto se debe al desorden sintáctico de la oración, lo que provoca que un lector se confunda. Es muy importante detectar estas ambigüedades y corregirlas para que el texto sea entendido perfectamente. Vamos a ver un ejemplo:

 

Lanzó la lámpara con toda su fuerza. Al chocar con la pared, se rompió y nunca pudimos repararla.

 

Si lees con atención, no queda claro qué es lo que fue dañado en esta escena, si la lámpara o la pared. Podríamos sugerir reescribir algo como:

 

Usando toda su fuerza, lanzó la lámpara, la cual se rompió al chocar con la pared. Nunca pudimos repararla.

 

Cataglotismo

La riqueza del lenguaje de un escritor es su principal fortaleza. Esto no significa que incluir palabras rebuscadas sea la única forma de demostrar (o peor aún, aparentar) erudición. El uso excesivo de estos vocablos se conoce como cataglotismo, y puede complicar en exceso un enunciado. Por ejemplo:

 

Aquel ósculo robado por el sicofanta se convirtió en el mayor dolo que pudo recordar María.

 

En esta frase, el lector se concentra más en las palabras que en el profundo dolor del personaje al evocar el recuerdo de un engaño. Lo más seguro, es que esta no sea la intención original. Bien decía Miguel de Cervantes que se debe “procurar que a la llana, con palabras significantes, honestas y bien colocadas, salga vuestra oración (…) dando a entender vuestros conceptos sin intricarlos ni oscurecerlos”.

 

Pleonasmos

En muy pocas ocasiones, las repeticiones de significado se justifican con una intención poética. Pero, en la gran mayoría de los casos, deben omitirse para ofrecer una lectura más ágil y directa. Un pequeño ejemplo:

 

En mi opinión personal, son los primeros inicios de la próxima gran ola de rumores sin fundamento.

 

¿Detectaste los pleonasmos? Aquí te dejamos una sugerencia de corrección y el porqué de la misma:

 

En mi opinión (que es necesariamente personal), son los inicios (que siempre serán los primeros) de la próxima gran ola de rumores (que si tuvieran fundamento, no lo serían).

 

Oraciones demasiado largas

Se ha comprobado por la American Press Institute, que entre más corta la oración más fácil será de entender.1 Si bien este consejo viene del periodismo, puede ser aplicado a la escritura de todo tipo de textos. Una frase cuya extensión ronde las veinte palabras, hará que el lector se interese más por la historia o el contenido que varias oraciones encadenadas, en donde el sujeto y el verbo queden tan separados uno de otro que, al finalizar la frase, el lector haya olvidado casi por completo de qué estábamos hablando al principio, como ves en este párrafo, el uso de una y otra frase resulta cansado y poco atractivo. Usa los signos de puntuación para delimitar las oraciones y verás que el lector tendrá tu texto mucho más claro.

 

Anacronismos

Este tipo de errores también suceden en las películas, por ejemplo, cuando un personaje lleva un reloj digital durante el hundimiento del Titanic. Estas incongruencias entre el tiempo y los objetos que se describen se conocen como anacronismos. Luego de escribir tu libro, toca cuidar los detalles para que éste sea coherente y refleje todo ese esfuerzo que has puesto en él. Veamos algunas preguntas que pueden ayudarte:

 

  • Cuando mencionas ciudades o conceptos, ¿ya se llamaban así en el contexto histórico de tu libro?
  • Si tus personajes se refieren a autoridades y gobernantes, ¿quiénes eran?
  • ¿Cuáles eran las costumbres de le época?
  • ¿Cuáles eran los nombres comunes en ese momento?
  • ¿Qué nociones filosóficas, religiosas, sociales o políticas existían en ese momento histórico?

 

Modificar algunas secciones de tu obra es más común de lo que te imaginas y todos los autores lo hacen, incluso esos que admiramos y amamos. Ernest Hemingway, autor de célebres novelas en lengua inglesa, alguna vez confesó:

“Reescribí el final de Adiós a las armas 39 veces. ¿Que si había un problema técnico? Sí, tenía que conseguir las palabras perfectas” 

 

Él, como muchos otros autores, aconsejan leer y reescribir hasta que consideres que no falta ni sobra nada. Si estás buscando cómo conseguirlo, aquí te dejamos unos buenos consejos sobre cómo escribir un libro.

Como ves, estos son algunos puntos básicos que te guiarán al momento de enfrentarte nuevamente con tu obra. Sé paciente y concéntrate. Algo que siempre funciona es: “juzga tu propio texto con la misma rigidez que lo harías con uno ajeno”. Esto significa olvidar por un momento que tú eres el autor de esa historia para hacer una revisión objetiva y crítica al texto en sí mismo. Si prefieres, puedes buscar los servicios de un corrector profesional, quien te hará recomendaciones y sugerencias con base en el contenido del libro. Esto siempre será tu decisión.

Y cuando estés listo, ¿por qué no aprovechar las ventajas de la autopublicación en línea? Aquí te dejamos una guía que te ayudará a autopublicar un libro en las principales tiendas online en un solo clic.

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Nota:

1. Tomado de Ann Wylie, Cut Through the Clutter, Wylie Communications., 2005.

Bibliografía:

Real Academia de la Lengua Española. Diccionario panhispánico de dudas. 2005. Disponible en http://www.rae.es/recursos/diccionarios/dpd

William Lyon. La escritura transparente. España: Libros del K.O., 2014.

 

Topics: Consejos para escritores

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